En la búsqueda de la felicidad.
Experiencia de conversión
“Esta barra de hierro os indica el camino que guiara vuestra alma al momento de su conversión”.
Elder Robert K. Dellenbach - De los Setenta.
Fue un paso a paso, fue yendo en aumento hasta la decisión culminé de entrar en las aguas del bautismo, fue el llamado de Jesucristo que siempre estuvo en mi vida.
Sara es una joven profesora de literatura española de 28 años. En su tiempo libre se dedica a cantar Karaoke, devorar libros y compartir con sus amigos.
En la monotonía de su vida, reflexionaba acerca de la felicidad. Dentro de ella sentía el deseo sincero de acercarse más al Señor.
Un día conversando con Jocelyn, quien es su mejor amiga desde hace 9 años. Sara le preguntó: ¿Eres feliz? A lo que Jocelyn respondió: La felicidad está en el Evangelio de Jesucristo.
Desde ese momento, Sara sabía que necesitaba un cambio en su vida.
Cuando Jocelyn conoció la Iglesia de Jesucristo en el año 2015. Sara la acompañó a las primeras actividades de la Iglesia, también fue a su bautismo y la primera vez que entró al templo.
“Lo que más me emocionó es que después de mucho tiempo le pregunté si quería conocer a los misioneros y ella aceptó”, expresó Jocelyn.
Al cabo unos meses hablando con las misioneras y respondiendo a sus preguntas del alma. Sara sintió el deseo de bautizarse.
“El llamado de Jesucristo lo pude confirmar en la Conferencia pasada, con el discurso del profeta Russell M. Nelson. Fue esa confirmación que tanto necesitaba desde hace mucho tiempo y la puedo volver a sentir en cada una de las clases de Instituto”, dijo Sara.
En este último tiempo, Instituto le ha ayudado a estar llena del espíritu. Sara ha recibido con mucho agrado las asignaciones y roles en las presidencias de las clases que asiste en el Instituto 18. Ella siente que mientras más se desarrolla en las actividades de la Iglesia su testimonio del Evangelio se fortalece.
Por otra parte, Jocelyn expresa con mucho amor que Sara estuvo en los momentos más amargos y felices, mientras ella conocía el Evangelio.
“Siento que lo más lindo del Evangelio es que está para todos, en tiempos muy distintos. A ella su proceso el costo, pero se pudo ejecutar. Me parece increíble que todo se haya dado y que de alguna forma se siente apoyada y muy protegida. Siento que nuestra amistad creció aún más. Mi Sari estuvo en todo mi proceso de conversión y ahora yo la acompaño en el suyo”. Añadió Jocelyn.
Cuando una persona conoce el Evangelio de Jesucristo se encuentra con el verdadero gozo. Esta dicha se va incrementando a medida que se van forjando amistades dentro de los lazos de la doctrina de Jesucristo y mostrándoles a otros el camino de regreso a casa. Sara y Jocelyn han experimentado aquello en sus vidas. Y tú ¿Qué esperas para poder invitar a un amigo/a a Instituto?.
Fuentes: Sara Sánchez, Jocelyn Vidal.

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